Qué son los antioxidantes internos
El sistema natural que tu cuerpo utiliza para mantener la estabilidad celular día tras día.
Los antioxidantes internos —también llamados antioxidantes endógenos— son moléculas que el propio organismo produce para regular el equilibrio oxidativo generado de forma natural por el metabolismo diario. No provienen de la dieta ni de suplementos externos: son parte del diseño biológico del cuerpo.
En Salud Avanzada explicamos su funcionamiento desde un enfoque educativo, ético y basado en ciencia, sin atribuir beneficios clínicos ni resultados garantizados. Comprender este sistema interno permite comprender mejor cómo trabajan tus células y cómo tu estilo de vida influye en su estabilidad.
Por qué el cuerpo necesita antioxidantes internos
Durante procesos normales como respirar, producir energía (ATP), moverse, digerir alimentos o enfrentar situaciones de estrés, las células generan moléculas reactivas que forman parte de la vida. Estas moléculas deben gestionarse adecuadamente para mantener el entorno celular estable.
Los antioxidantes internos son los responsables de esa regulación natural. No eliminan radicales a “gran escala”, ni actúan como soluciones milagrosas; simplemente forman parte de las rutas bioquímicas que ayudan a mantener el equilibrio interno del organismo.
Los principales antioxidantes internos del organismo
El sistema antioxidante endógeno está compuesto por varias moléculas, pero tres destacan por su papel central en la biología celular:
- Glutatión (GSH)
- Superóxido dismutasa (SOD)
- Catalasa
Cada uno cumple una función específica y se complementan entre sí para mantener la homeostasis celular.
Glutatión: el antioxidante interno más abundante
El glutatión es una molécula formada por tres aminoácidos (cisteína, glicina y glutamato). Se considera uno de los antioxidantes internos más relevantes porque participa en:
- Mecanismos de regulación oxidativa
- Apoyo al reciclaje de otros antioxidantes
- Procesos de estabilidad mitocondrial
- Reacciones de mantenimiento celular
Estas funciones pertenecen al campo de la biología, no a efectos clínicos ni promesas de salud. Si deseas profundizar, visita:
Qué es el glutatión
Superóxido dismutasa (SOD): la primera línea de control
La SOD es una enzima que actúa sobre una molécula reactiva producida durante la respiración celular. Su papel es intervenir rápidamente en las primeras etapas del equilibrio oxidativo.
La SOD y el glutatión trabajan en conjunto, formando parte del mismo sistema interno de regulación.
Catalasa: estabilidad en la fase final
La catalasa interviene en etapas posteriores del sistema antioxidante, ayudando a transformar peróxidos en moléculas más simples como agua y oxígeno. Es una pieza clave del proceso de neutralización natural.
Cómo trabajan juntos estos antioxidantes
Los antioxidantes internos no funcionan de forma aislada. Su acción es coordinada y secuencial:
- Primero actúa la SOD.
- Después interviene la catalasa.
- Finalmente, el glutatión participa en procesos de regulación y reciclaje.
Esta red integrada permite que las células mantengan un entorno bioquímico estable, indispensable para la vida.
De qué dependen los antioxidantes internos
La eficiencia del sistema antioxidante endógeno no depende de productos externos, sino de condiciones internas como:
- Disponibilidad de aminoácidos (especialmente cisteína)
- Actividad física moderada
- Descanso adecuado
- Gestión del estrés
- Calidad de la alimentación
- Estado mitocondrial
Estos factores no “incrementan” directamente los antioxidantes, pero sí influyen en el entorno natural donde funcionan.
Interés científico en el glutatión y sus precursores
Debido a que la cisteína es el aminoácido limitante para producir glutatión, existe un interés académico en alimentos proteicos que la aporten en forma bioactiva.
Aquí destaca el trabajo de Immunotec, empresa pionera en el estudio del suero no desnaturalizado, creadora de Immunocal, un alimento proteico diseñado para aportar cisteína en su forma natural.
Es importante recordar:
- Immunocal no es un medicamento.
- No previene ni cura enfermedades.
- Su papel es nutricional, y el organismo lo utiliza según sus propias necesidades.
Información oficial siempre disponible aquí:
Información oficial de Immunotec
Cómo apoyar tu sistema antioxidante interno de manera responsable
No existe un método externo garantizado para “aumentar” tus antioxidantes internos. Lo que sí puede hacerse es crear condiciones que favorezcan el funcionamiento natural del organismo:
- Consumir proteínas de calidad
- Practicar actividad física regular
- Dormir profundamente
- Reducir el estrés sostenido
- Hidratarse adecuadamente
- Mantener una alimentación equilibrada
Estas prácticas no sustituyen atención médica, pero sí apoyan los procesos internos del cuerpo.





