Immunocal y el herpes zóster (culebrilla)
En el ámbito del bienestar y la salud, hay preguntas que se repiten con frecuencia. Una de ellas es la relación entre el sistema inmunitario, determinados virus latentes y el papel que pueden jugar el estilo de vida y la nutrición en el equilibrio general del organismo. En este contexto, el herpes zóster —conocido popularmente como culebrilla— suele generar muchas dudas.
Este artículo tiene un objetivo claro: ofrecer información y contexto. No sustituye el diagnóstico médico, no propone tratamientos y no realiza afirmaciones terapéuticas. Hablaremos de qué es el herpes zóster, por qué se asocia al estado del sistema inmunitario y cómo entender, desde una perspectiva responsable, el papel de la nutrición y de complementos alimenticios como Immunocal dentro de un enfoque global de bienestar.
¿Qué es el herpes zóster o culebrilla?
El herpes zóster es una reactivación del virus varicela-zóster, el mismo virus que causa la varicela. Tras una infección inicial, este virus puede permanecer latente durante años en determinadas estructuras del sistema nervioso. En algunas circunstancias, puede reactivarse y manifestarse en forma de una erupción cutánea dolorosa, generalmente localizada en una zona concreta del cuerpo.
Esta erupción suele aparecer siguiendo el recorrido de un nervio, lo que explica su patrón característico y el dolor asociado. Antes de que aparezcan las lesiones visibles, algunas personas experimentan sensaciones de ardor, hormigueo o dolor localizado en la zona afectada.
Es importante aclarar un punto frecuente de confusión: el herpes zóster no es contagioso en el sentido clásico, ni “empeora” por extenderse a lo largo del trayecto nervioso. Su evolución está relacionada con la respuesta del organismo, no con un “avance externo”.
El sistema inmunitario como factor clave
Desde un punto de vista general, la reactivación del herpes zóster se asocia a una disminución de la eficacia del sistema inmunitario. El sistema inmune es un conjunto complejo de células, tejidos y procesos cuya función es identificar y responder ante amenazas como virus, bacterias u otros agentes.
Cuando este sistema funciona de manera óptima, muchas infecciones latentes permanecen controladas. Cuando su eficacia se ve comprometida, pueden aparecer desequilibrios. Esto no implica una única causa ni una responsabilidad individual directa, sino la suma de múltiples factores.

Factores que pueden influir en el equilibrio inmunitario
Entre los elementos que pueden afectar al funcionamiento general del sistema inmunitario se encuentran:
- El estrés emocional sostenido.
- La falta de descanso o un sueño de mala calidad.
- El estrés físico excesivo sin recuperación adecuada.
- Una alimentación desequilibrada.
- Determinadas enfermedades o procesos de envejecimiento.
Por ejemplo, el estrés crónico se asocia a un aumento mantenido del cortisol, una hormona que, en exceso, puede influir negativamente en diversos procesos inmunitarios. Del mismo modo, el sobreentrenamiento, la mala nutrición o el descanso insuficiente pueden alterar el equilibrio interno del organismo.
En Estilo de vida saludable abordamos estos factores desde una perspectiva integradora, entendiendo que la salud no depende de un solo elemento aislado.
Dolor y posibles complicaciones: la importancia de la prevención
Uno de los aspectos más limitantes del herpes zóster es el dolor asociado. En algunos casos, este dolor puede persistir incluso después de que las lesiones cutáneas hayan desaparecido, una condición conocida como neuralgia postherpética.
Precisamente por este impacto en la calidad de vida, la prevención y el cuidado del sistema inmunitario cobran especial relevancia. Esto incluye medidas médicas específicas —como la vacunación en los grupos indicados— y hábitos generales que favorezcan un entorno interno más equilibrado.
Es especialmente importante señalar que, si el herpes zóster afecta a zonas sensibles como el rostro o el área ocular, se considera una situación de mayor riesgo y requiere atención médica inmediata.
Nutrición, estilo de vida y apoyo al organismo
Hablar de prevención no significa buscar soluciones milagro. Significa comprender que el cuerpo responde mejor cuando se le ofrecen condiciones adecuadas. Dormir bien, alimentarse de forma equilibrada, gestionar el estrés y mantener una actividad física adaptada a cada persona son pilares fundamentales.
Desde esta perspectiva, algunas personas se interesan por el papel de determinados nutrientes implicados en el equilibrio celular y en la función del sistema inmunitario. Entre ellos se encuentra el glutatión, una molécula presente de forma natural en las células y ampliamente estudiada en bioquímica.
Si quieres profundizar en este tema desde un enfoque educativo, puedes consultar:
¿Dónde encaja Immunocal en esta conversación?
Immunocal es un complemento alimenticio desarrollado a partir de una proteína específica del suero de leche. No es un medicamento, no trata enfermedades ni sustituye tratamientos médicos.
Su interés, para algunas personas, está relacionado con su composición nutricional y con su encaje dentro de un enfoque global de bienestar, siempre como complemento y no como solución única.
Desde Salud Avanzada insistimos en un mensaje clave: ningún suplemento “fortalece” por sí solo el sistema inmunitario ni previene enfermedades. El sistema inmune responde a un conjunto de factores, y cualquier complemento debe considerarse solo como una pieza más dentro de un estilo de vida coherente.
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Una mirada responsable al bienestar inmunitario
El herpes zóster nos recuerda algo importante: el cuerpo tiene memoria, y el equilibrio interno importa. Cuidar del sistema inmunitario no es una acción puntual, sino un proceso continuo que se construye día a día.
Información rigurosa, hábitos sostenibles, seguimiento médico cuando corresponde y una actitud preventiva consciente son las bases de un enfoque verdaderamente avanzado de la salud.
Este artículo no ofrece respuestas simples porque la biología humana no lo es. Pero sí invita a comprender mejor el contexto y a tomar decisiones más informadas y responsables sobre el cuidado personal.
